jueves, 15 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
Canción de las simples cosas
/Armando Tejada Gomez - César Isella
Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol que en tiempo de otoño se queda sin hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple,
y a las cosas simples las devora el tiempo.
Demórate aquí, en la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida.
Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple,
y a las cosas simples las devora el tiempo.
Canción de las simples cosas - Mercedes Sosa
domingo, 4 de octubre de 2009
I love autumn, by Mahmoud Darwish
Delighted in autumn by a light obscurity,
transparency of handkerchiefs, like poetry just after
birth, dazzled in night-blaze or darkness.
It crawls, and finds no names for anything.
Shy rain, which moistens only distant things,
delights me
(In such autumns, marriage procession
and funeral intersect: the living
celebrate with the living.)
I delight to see a monarch stoop,
to recover the pearl of the crown from a fish in the lake.
In autumn I delight to see the commonness of colors,
no throne holds the humble gold in the leaves of humble trees
who are equal in the thirst for love.
I delight in the truce between armies,
awaiting the contest between two poets,
who love the season of autumn, yet differ
over the direction of its metaphors.
In autumn I delight in the complicity between
vision and expression.
/ Mahmoud Darwish

Thank you, dear Natalia, for this perfect poem.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Jorge Luis Borges: The Mirror Man
In this segment, of the full show I could not help watching, Borges rediscovers Buenos Aires, one of his lifelong fascinations.
sábado, 26 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
Spring in the Southern Cone
Spring is like a perhaps hand
by e e cummings
Spring is like a perhaps handThank you for contributing this beautiful poem, dear Vesna :-)
(which comes carefully
out of Nowhere)arranging
a window,into which people look(while
people stare
arranging and changing placing
carefully there a strange
thing and a known thing here)and
changing everything carefully
spring is like a perhaps
Hand in a window
(carefully to
and fro moving New and
Old things,while
people stare carefully
moving a perhaps
fraction of flower here placing
an inch of air there)and
without breaking anything.
La Primavera es como un Quizás.
Mano que viene cuidadosamente de la Nada,
arreglando una ventana por la que la gente mira
mientras la gente observa,
arreglando y cambiando;
poniendo cuidadosamente allí una cosa insólita
y una cosa habitual aquí
y cambiando todo cuidadosamente.
la primavera es como un Quizás.
Una Mano en una ventana
cuidadosamente hacia y desde,
moviendo Nuevas y Viejas cosas,
mientras la gente observa cuidadosamente,
moviendo un quizas.
Pedazo de flor aquí,
poniendo una pizca de aire allá
y sin romper nada.
lunes, 24 de agosto de 2009
Alfonsina Storni

Alfonsina Storni (1892-1938) es considerada una de las voces femeninas más potentes de la poesía en lengua española de las primeras décadas del siglo XX. Su vinculación con el Modernismo, en medio de la euforia vanguardista que se apoderaba de los jóvenes poetas argentinos de su tiempo, hizo que se le diera menos importancia de la que merecía, pese a la notoriedad que alcanzó en su propio país y en el mundo hispánico en general. Esta excepcional mujer, capaz de desafiar los asfixiantes convencionalismos sociales, fue un ejemplo de coraje por su manera de asumir su ser femenino en absoluta y a veces desgarradora soledad.
Nació en Capriasca, Suiza, en 1892, pero desde los cuatro años fue llevada a Argentina, país que la acogió con su nacionalidad. Desde muy niña empezó a trabajar como maestra, haciendo sus primeros pasos como poetisa bajo el pseudónimo de TaoLao.
En sus cartas al filólogo español don Julio Cejador, Alfonsina resume algunos momentos de su vida. Refiriéndose a esta época, le dirá: «A los trece años estaba en el teatro. Este salto brusco, hijo de una serie de casualidades, tuvo una gran influencia sobre mi actividad sensorial, pues me puso en contacto con las mejores obras del teatro contemporáneo y clásico (…). Pero casi una niña y pareciendo ya una mujer, la vida se me hizo insoportable. Aquel ambiente me ahogaba. Torcí rumbos…».
En 1912 nace su hijo Alejandro, sin padre conocido. Eso la define como mujer que se enfrenta radicalmente a la sociedad.
En 1925 publica Ocre, que marca un cambio decisivo en su poesía. Su poesía, fundamentalmente de temática amorosa, ahora también se liga a la temática feminista.
Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.
Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
-Dios te lo perdone-,
me pretendes casta
-Dios te lo perdone-,
¡me pretendes alba!
Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:
Habla con los pájaros
y llévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.
Hasta la casa de
El 20 de mayo de 1935 Alfonsina fue operada de un cáncer de mama. La mastectomía le deja grandes cicatrices físicas y emocionales. Siempre había sufrido de depresión, paranoia y ataques de nervios, pero ahora los síntomas de enfermedad mental se recrudecen. Se vuelve recluida y evita a sus amistades.
En 1937 se suicida Horacio Quiroga y ella le dedica un poema de versos conmovedores y que presagian su propio final:
Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
Y así como en tus cuentos, no está mal;
Un rayo a tiempo y se acabó la feria...
Allá dirán.
Más pudre el miedo, Horacio, que la muerte
Que a las espaldas va.
Bebiste bien, que luego sonreías...
Allá dirán.
En 1938 apareció Mascarilla y trébol y una Antología poética con sus poemas preferidos.
Los meses que siguen fueron de incertidumbre y temor por la renuencia de la enfermedad: Alfonsina padece cáncer terminal.
En octubre viaja a Mar del Plata. Desde allí, envía dos cartas: una a su hijo, Alejandro, y un "Poema de despedida" al diario La Nación:
Dientes de flores, cofia de rocío...
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.
Déjame sola; oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias... Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.
Su trágico suicidio inspiró
De las heridas y de la incomprensión padecidas por Alfonsina Storni emerge la fuerza de su voz, la cadencia de unos versos que pueden ser grito de protesta, canto a la vida, amor a la naturaleza, o reivindicación del derecho de la mujer a convertirse en sujeto del deseo, en una tentativa de conquistar la libertad para decidir su destino.






